Educación universitaria y educación intercultural en Chile*

University education and intercultural education in Chile

Guillermo Williamson **

 

Resumen

Este artículo presenta un panorama de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) en la educación superior en Chile, principalmente la universitaria. El eje es la presencia indígena y de lo indígena e intercultural en la Universidad a través de sus políticas, programas, actores, demandas, contenidos culturales, acciones. No aspira a hacer grandes proposiciones, sino a presentar algo de lo que existe y desde ello presentar problemáticas por abordar y tendencias por comprender.

Palabras Clave: Universidad, equidad, pueblos indígenas, interculturalidad

Abstract

This article presents an overview of Intercultural Bilingual Education (EIB) in higher education in Chile, mainly in connection with Universities. The main focus is centered in the indigenous presence and intercultural features at the University, through its policies, programs, actors, demands, cultural  contents, actions. It does not aspire to make great proposals, but to show something existing at present and from here to suggest problematic issues to be tackled and trends to be understood.

Key words: University, equity, indigenous peoples, Interculturality

1) INTRODUCCIÓN

Queda decretado que ahora vale la vida,
Que ahora vale la verdad,
Y que de manos dadas
Trabajaremos todos por la vida verdadera
(Artículo 1)
El hombre confiará en el hombre
Como un niño confía en otro niño
(Artículo 4 Parágrafo único)
Queda establecida, durante diez siglos,
La práctica soñada por el Profeta Isaías,
Y el lobo y el cordero pastarán juntos
Y la comida de ambos tendrá el mismo gusto a aurora
(Artículo 6)

Thiago de Melo, Los Estatutos del Hombre

Este artículo presenta un panorama de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) y formación de estudiantes indígenas en la educación superior en Chile, principalmente la universitaria. Responde a algunos de los resultados de una investigación que hemos desarrollado sobre la situación de la EIB desde la promulgación de la Ley Indígena el año 1993. De ella emergió la temática que aborda este estudio y que damos a conocer como información general sobre este nivel educacional. El eje es la presencia indígena y de lo indígena e intercultural en la Universidad a través de sus políticas, programas, actores, demandas, contenidos culturales, acciones. No aspira a hacer grandes proposiciones ni elaboraciones teóricas, tampoco a generalizar hasta llegar a afirmaciones obvias, sino que busca presentar algo de lo que existe, navegar en algunos casos particulares y desde ello señalar problemáticas por comprender y tendencias por abordar.

No puede comprenderse la relación entre Universidades y Pueblos Indígenas sin contextualizar esa relación en el marco general de lo que han sido los avances, logros, dificultades y carencias de las políticas públicas de educación superior. Un Informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (1) sobre la expansión de la educación superior en Chile muestra que la matrícula de pre-grado aumentó en un 322% entre 1990 y 2004, representando las Universidades un 71% del total de la educación superior. El gasto público en educación ha aumentado entre 1990 y 2002 en un 80%, pasando del 2,4% al 4,3% en la participación del PIB (Producto Interno Bruto); el gasto privado ha aumentado en un 109% pasando de un 1,6% a un 3,3% del PIB en el mismo periodo; en conjunto el porcentaje del PIB dedicado a Educación es de un 7,6%. El financiamiento público se concentra en las Universidades del Consejo de Rectores (84,5%) y los Institutos profesionales (14,4%), mientras que el gasto privado se distribuye entre esas Universidades (44,6%), Institutos Profesionales (36,3%) y Universidades privadas (12,7%). Hoy casi 1 de cada 3 personas entre 18 y 24 años están en educación superior y un 70 % de ellos son de primera generación en educación superior; para el 2010 se proyecta una matrícula de 817.420 alumnos en este nivel, de los cuales 572.351 estarían en el sistema universitario (Brunner, 2005) (2). Las familias y estudiantes tienen un gran interés por continuar estudios superiores post-enseñanza media, lo que se facilita por múltiples instrumentos de financiamiento para asegurar sus estudios (3); si el 2000 el estado invirtió $80.000 millones de pesos (de 2005) en ayudas estudiantiles, para el año 2006 comprometió $150.000 millones. En realidad ha habido más acceso, mayor permanencia y egreso, mayores facilidades para la presencia indígena (4) en la educación, más que por una política específica, por un cambio generalizado en el sistema de  educación superior que ha favorecido a una proporción significativa de alumnos y alumnas de sectores populares, indígenas, con grados altos o medianos de vulnerabilidad. Pero, al mismo tiempo, las carencias expresan precisamente la falta de políticas específicas, masivas y de largo aliento, para poblaciones específicas, como los pueblos indígenas.

 

2) La cuestión intercultural indígena y la educación superior

Es un hecho que la presencia de lo indígena y de lo intercultural no es visible para aquellos que participan de las decisiones políticas, así como de las comisiones establecidas por la Presidenta de la República. En el caso del Proyecto de Ley General de Educación presentado por la presidencia de la República en el 2007 no había una palabra sobre interculturalidad, y solamente gracias a la movilización social indígena, organizada emergentemente en una Comisión por los derechos educativos y lingüísticos de los pueblos indígenas y una Comisión de la Identidad Mapuche-lafquenche se pudo incluir, momentos antes de firmar el acuerdo marco del proyecto de ley entre gobierno y oposición, temáticas que explicitan la diversidad e interculturalidad y algunos derechos lingüísticos y educativos. Aún no se tiene el resultado de la Comisión sobre educación superior, habrá que esperar si se repite la misma situación de la primera comisión.

Al interior de las Universidades la presencia de la interculturalidad no es extendida a toda la gama de oferta educativa de pre y post grado. En efecto, los estudios, proyectos, investigaciones académicas de interculturalidad y EIB están concentrados principalmente en las áreas de Humanidades y Ciencias Sociales, con fuerte presencia de la Educación, Lenguas, Historia y Antropología.

Tampoco se aprecia un fuerte movimiento endógeno universitario de rescate o impulso hacia la interculturalidad. Si en un momento, al menos en algunas Universidades, hubo movimientos estudiantiles indígenas que “agitaban” la vida universitaria con slogans en murales, actos, marchas, tomas, demandas estudiantiles, con el tiempo, al parecer, esa movilización se ha ido trasladando hacia fuera de los campus, a los hogares, a las comunidades y organizaciones. Situación semejante se produce con los profesores, los que se han centrado más en la “interculturalidad académica” que en la “socio-política” al interior de las casas de estudio. La aplicación de sumarios, el ingreso de la policía a las casas de estudio (incluso estatales, lo que no se imaginaba jamás en democracia), formas diversas de sanciones han contribuido a este proceso. Hay que esperar para ver qué sucederá en el escenario universitario e indígena del 2008.

Nuestro enfoque dice que no existe una política estatal respecto de la interculturalidad en la educación superior; que tampoco la hay en las Universidades ni del Consejo de Rectores ni en las privadas; y que existen acciones específicas independientes unas de otras en el estado y en las Universidades, con una perspectiva más indígena que intercultural y localizadas en algunas Universidades, principalmente en regiones, más que en Santiago. Nos dice que las políticas estatales tendientes a la acreditación siguen patrones que no consideran políticas o programas de Acción Afirmativa (en adelante AA), que la asignación de recursos opera según indicadores de rendimiento cada vez más restringidos a una elite de investigadores integrados al sistema y sometidos a una racionalidad de mercado nacional o internacional, que la creciente preocupación por la producción de conocimiento útil (innovación, ojalá asociada a la producción) parece mostrar que el escenario futuro no es promisorio -o al menos es preocupante- para fortalecer la interculturalidad y la presencia de la cultura y el saber indígena en el mundo universitario: la dispersión de muchas y variadas acciones todavía no constituye poder, política, ni demanda organizada a las autoridades estatales o universitarias.

Algunos ejemplos de estas tendencias:

  • De Equidad. En el Informe "Radiografía Indígena Urbana" que dio a conocer a mediados del año 2007 la titular de MIDEPLAN (Ministerio de Planificación y Cooperación), Clarisa Hardy, se señala que aunque el 53,8% de la población indígena ha cursado educación básica, un 9,2% carece de educación formal, es decir, exactamente el doble de la población no indígena en esa misma condición (4,6%), pero la situación de desigualdad se hace mayor en el acceso a la Educación Superior donde la participación es de un 12,5% para la población no indígena y de un 4,5% para la población indígena (5).
  • -e Investigación. En el concurso FONDECYT-2008 de los 12 proyectos del área Pedagogía y Educación, 2 están vinculados a temáticas interculturales indígenas: un 16,6% de los de esta área y a un 0,46% del total de los aprobados; los dos proyectos corresponden a académicos que ya han ganado otros proyectos FONDECYT en concursos anteriores en el tema intercultural. La presencia de la EIB en la producción de conocimiento educativo a través de concursos de investigadores es mínima. No hay una política de incentivo a la investigación en el tema, hay desconfianza en las posibilidades de que la EIB esté en las prioridades o falta interés por participar.
  • -e Docencia. La Ley Indígena (Nº 19.253) señala en su Título IV, “De la Cultura y Educación Indígena”, Artículo 28, Parágrafo d: “la promoción y el establecimiento de cátedras de historia, cultura e idiomas indígenas en la enseñanza superior”. Sin embargo, como vimos en un recorrido por diversas Universidades a lo largo del país, con escasas excepciones, no hay cátedras (o disciplinas) obligatorias de historia, lengua o cultura indígena, a pesar de que, en algunos casos, particularmente en regiones con presencia aymara o mapuche-rural significativa, se encuentran asignaturas en carreras humanistas, pedagógicas o de antropología, en que se enseña mapudungun, cultura o historia indígena. Sin embargo, nuestra perspectiva de campo es que ello es muy reducido, acotado a algunas carreras o semestres, en general cursos electivos o talleres de programas específicos.
  • De Post-graduación. El Gobierno de Chile, hace un año, finalizó el sistema de Becas para el Magíster en Educación Intercultural Bilingüe que ha dictado el PROEIB Andes en Bolivia (6), disminuyendo gravemente la posibilidad de que estudiantes indígenas chilenos pudieran hacer post-graduación en un tema de su interés como pueblo.
  • De Acreditación. Las políticas y criterios de acreditación de instituciones de educación superior no consideran entre los indicadores que contribuyen a cualificarlas como acreditadas, políticas, programas, actividades y registros de AA, de modo que, uno de los procesos más eficaces en ordenar y orientar, desde el estado las políticas de equidad y calidad asociadas a recursos financieros, como es la acreditación, excluye a la AA y, en consecuencia, a acciones específicas con estudiantes indígenas
  • De la institucionalización. El Programa de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB) del Ministerio de Educación (MINEDUC) y la Unidad de Cultura y Educación de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) no cuentan con una política de educación superior indígena, salvo en el apoyo a proyectos de Universidades; durante unos años a dos carreras de formación de profesores indígenas en pre-grado y un apoyo a becarios en post-grado Una revisión del desarrollo institucional que hace Huenchullán (2007) muestra como el PEIB-MINEDUC se ha enfocado prioritariamente al nivel de educación básica.

 

3) La situación en Chile

Presentamos a continuación un panorama de la cuestión indígena e intercultural en la educación superior universitaria. Ejemplificaremos con algunas de las actividades que hemos recogido en nuestras investigaciones, sin agotar -ni remotamente- la totalidad y variedad de posibilidades y universidades que han desarrollado o desarrollan actividades de EIB o de estudiantes indígenas, tratando de mostrar -con algunos ejemplos- la variedad de áreas o temas en torno a los cuales se pueden organizar las acciones. Nos preocuparemos por la formación de pre y postgrado, políticas y programas de Acción Afirmativa, la perspectiva y apoyo estudiantil, la institucionalidad académica y de gestión universitaria.

En términos generales nos referiremos a las Universidades del Consejo de Rectores, principalmente estatales y privadas de interés público ya que son las que desarrollan más acciones en esta temática. En el campo de las Universidades privadas la EIB es una temática escasamente desarrollada, con algunas excepciones. Es desde el sector universitario estatal y del Consejo de Rectores, y de entidades regionales, desde donde se potencia la temática educativa intercultural. En el ámbito privado ha habido algunas iniciativas inspiradas en la idea de una Universidad Indígena, como las impulsadas en Maquehue (Comuna de Padre Las Casas, La Araucanía)  por la Universidad Arcis o la de la Universidad Mapuche impulsada por un privado de este pueblo en la Comuna de Purén, también en La Araucanía. Problemas de apoyo institucional, financieros, de gestión ante la envergadura de la tarea,  hicieron fracasar estas iniciativas, en el contexto de un sistema universitario saturado de oferta diversificada.

 

3.1. Formación

Una primera línea de aproximación se refiere a la función de docencia y formación de pre y post-grado. En general, la formación inicial profesional de educación superior universitaria se refiere a Pedagogía y EIB; no se detectaron carreras de formación profesional en otras áreas como las ingenierías, artes o medicina, incluso en las humanidades o ciencias sociales no existe una formación especializada en temas interculturales o indígenas. En ciertas universidades y carreras sí se encuentran cursos electivos o contenidos transversales en carreras no humanistas.

 

3.1.1. Pregrado

En el nivel de formación inicial de profesores indígenas encontramos dos experiencias principales, una mapuche y otra aymara:

  • En La Universidad Católica de Temuco (UCT) se creó la carrera de Pedagogía Básica Intercultural, orientada a estudiantes del pueblo mapuche, con ingreso especial y financiamiento directo del Ministerio de Educación con recursos del presupuesto del Programa de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB), el que duró hasta el año 2002-2003 cuando comenzó a financiarse a través de la Beca Indígena para, desde el año 2007, exigir ingreso vía Prueba de Selección Universitaria (PSU); en este periodo hubo una especie de propedéutico que nivelaba conocimientos básicos de entrada y según exigencias de la formación; hubo también prácticas iniciales a lo largo de la carrera en escuelas rurales y comunidades; el proceso de formación iba acompañado por investigaciones culturales y lingüísticas de base que realizaban equipos de alta especialización en el tema de la misma Universidad. Entre los años 1992 y 2004 alrededor de 90 estudiantes egresaron de esta carrera (7). Catriquir (2007) reflexiona sobre las primeras etapas de la carrera y concluye su análisis señalando que ha constituido una oportunidad para tratar el dilema de cómo evitar la pérdida de un patrimonio lingüístico y educativo sobresaliente y poco conocido; valora también el papel que ha tenido en la revitalización del mapudungun a partir de su incorporación a la formación superior. La carrera se inició con exigencia de que los alumnos participantes fueran mapuche hablantes de mapudungun (ingreso especial/Acción Afirmativa), actualmente puede ser o no mapuche (ingreso por PSU/fin Acción Afirmativa) y no se exige el ser hablante, lo que establece una nueva etapa y concepción para la carrera, así como a la convivencia intercultural interna, al aceptarse estudiantes no mapuche.
  • En la Universidad Arturo Prat (UNAP) se vivió un proceso semejante al de la UCT, en los mismos tiempos, procesos, sistemas de financiamiento y etapas. La orientación aquí estaba hacia la población estudiantil del norte del país, principalmente aymara y quechua. El curso se daba en la ciudad de Iquique y contaba con el apoyo del Instituto Isluga de la Universidad, asociando también docencia a investigación. Entre los años 2000 y 2004 cerca de 35 estudiantes aymaras egresaron de esta carrera (8). Con el tiempo la demanda por la carrera fue disminuyendo y es así como se abrió una nueva versión de la carrera en la ciudad de Arica.
  • A las anteriores experiencias, en el período 2000-2004 se agregaron anualmente 9 profesores indígenas de diversas etnias que, apoyados por  el PEIB cursaron la carrera de Pedagogía en EIB en la Universidad de Playa Ancha (UPLA) en Valparaíso, en el contexto de sus programas especiales normales de formación docente y no de cursos orientados a la EIB (9).

En estos casos hubo -ya que los escenarios cambiaron en los últimos años- un importante proceso de formación de jóvenes profesores básicos indígenas, en muchos casos hablantes de sus lenguas nativas. Nuestras entrevistas y observación de campo nos muestra que una importante proporción de ellos, especialmente mapuche, no se encuentran haciendo clases en escuelas básicas en comunidades, sino trabajando en Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), Programa Orígenes, Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), Ministerio de Educación y otras instituciones (10). Estos educadores suplieron, en primer lugar, una demanda de profesionales que se requerían en la institucionalidad pública para enfrentar y responder a la creciente movilización y demanda indígena; en segundo lugar, se han incorporado a las labores propiamente pedagógicas en aula. La falta de financiamiento y las exigencias de las acreditaciones son causas señaladas por informantes, entre otras como la tendencia a una menor demanda, de los cambios producidos en los procesos de formación de profesores indígenas.

Hay otras instituciones que integran la EIB o la interculturalidad en el marco de los curriculos de formación inicial. La Pontificia Universidad Católica de Chile-Sede Villarrica (PUC-Villarrica) en la carrera de Pedagogía General Básica integra temáticas y una perspectiva intercultural, así como elementos de la cultura mapuche. En la Universidad de La Frontera (UFRO), la carrera de Pedagogía en Lengua y Comunicación cuenta con una mención en interculturalidad, las de Nutrición e Ingeniería Forestal integran también la temática; incluso en el área de la salud se considera progresivamente en varias carreras. Otras instituciones ofrecen electivos de idiomas o culturas indígenas. En general, las carreras de educación básica son las que reúnen la mayor cantidad de esfuerzos; en enseñanza media no hay carreras y la inserción de la EIB es mucho menor, lo mismo sucede con la educación parvularia en relación al nivel básico. Son las carreras pedagógicas las que integran EIB y algunas específicas la interculturalidad.

 

3.1.2. Especialización

Aunque no corresponde al sistema educacional chileno, no puede dejar de destacarse el proceso de formación de médicos mapuche que estudian en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de Cuba, promovida por un convenio entre la Corporación de Desarrollo y Comunicaciones Mapuche Xeg Xeg y el Gobierno de Cuba en el año 1999. El año 2007 egresaron 15 médicos mapuche (11) de varias comunas y regiones (12). Algunos ya titulados se están especializando en Cuba. Es una gran oportunidad y experiencia universitaria de formación de pre-grado fuera de Chile para estudiantes mapuche que luego deben volver a sus comunidades.

 

3.1.3. Postgrado

En el caso de los post-grados, se han desarrollado algunas experiencias que han formado profesionales indígenas, asociadas a la investigación. Hay otras que están en vías de ir integrando la interculturalidad en la formación, como es el caso del Magíster en Educación que ofrece la Universidad de Chile. Las que presentamos, si bien no necesariamente son universitarias, sí se relacionan con el sistema, pues contribuyen a la formación de post-grado en universidades chilenas y extranjeras.

 

a) PROEIB-Andes

El Programa de Formación en Educación Intercultural Bilingüe para los Países Andinos (PROEIB-Andes) opera ininterrumpidamente desde comienzos de 1996 desde su sede en Cochabamba, Bolivia, asociado a la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y a través de sus puntos focales en Popayán-Colombia, Quito-Ecuador, Lima-Perú, Buenos Aires-Argentina, y Temuco-Chile (en la UFRO) (13).

A fines de septiembre de 2007 cumplió casi 12 años de actividades bajo los auspicios de la Cooperación Técnica Alemana (GTZ) (14). Ese año finaliza el proyecto asociado a la UMSS con financiamiento principal de GTZ y a partir del primero de octubre dos instituciones, independientes entre sí, dan continuidad al trabajo por medio de algunas actividades compartidas: la Fundación PROEIB-Andes, institución privada sin fines de lucro, y de cobertura latinoamericana, y el Programa Académico PROEIB-Andes dependiente de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UMSS. Ambas con la misión de continuar con los procesos regionales de formación de recursos humanos indígenas, así como también con programas y proyectos de investigación que retroalimenten los currículos (15). La actividad central del Programa se ha orientado a la formación de postgrado en EIB: desde sus inicios y con llamados cada dos años, dictó un Magíster en Educación Intercultural Bilingüe, asociado a la UMSS, financiado por la GTZ y Gobiernos nacionales. En el caso chileno, el país se integró tempranamente a sus convocatorias, financiando -a través de la Oficina de Relaciones Internacionales del MINEDUC- en cada una de las 4 versiones finalizadas (la V versión finaliza en diciembre del 2008), a cinco becarios, principalmente mapuches y aymaras. Al año 2005, 18 profesores indígenas habían cursado la maestría (16).

Un Informe de Control de Avance del Programa del año 2003 (Martínez, 2003) (17) al informar sobre las entrevistas en el caso de Chile, muestra que el Programa ha contribuido de diversas maneras a la EIB en el país: influyendo en repensar políticas;  acopiar argumentos para fundamentar el Programa Orígenes; en la adquisición de cuadros profesionales para la EIB  (lo que algunos ven como cooptación estatal de cuadros formados para el movimiento indígena); en el posicionamiento internacional y en la amplitud a América Latina del PEIB (de hecho en los años 2002 y 2003 su Coordinador representó a todos los Ministerios de Educación en el Comité Directivo del Programa); y en gran medida contribuyó a la integración de la EIB al mundo académico promoviendo Seminarios, apoyando los Congresos Latinoamericanos de EIB, difundiendo información a través de su Página Web, estimuló o apoyó a otros programas de formación en EIB (Magíster, Diplomado, Cursos), publicando Tesis de egresados, contribuyendo a generar Centros de Documentación (como el de la UFRO) que reciben investigadores diversos. Dirigentes aymaras señalan que existe una diferencia entre los becarios mapuche y los de su pueblo, pues los primeros no provendrían de organizaciones, lo que sí se cumpliría en los aymara. Algunas de las tesis de estudiantes chilenos fueron publicadas en una serie de varios títulos con la producción de la primera generación (18). Si el año 2003 ocho de los nueve que egresaron de la primera promoción del Programa trabajaban en EIB en el estado, nuestra experiencia es que con el tiempo algunos de ellos se han consolidado en sus funciones (por ejemplo, como supervisores MINEDUC o del Programa Orígenes), otros fueron dejando la EIB para dedicarse a otras actividades de desarrollo o culturales (en proyectos de ONGs o estatales) y hay algunos que no han conseguido trabajo en la institucionalidad pública. En términos generales, la visión de este investigador (19) es que el PROEIB-Andes a través de sus diversas actividades y particularmente por la formación de post-grado contribuyó al desarrollo de la EIB en Chile, formando profesionales indígenas con post-graduación pertinente a los requisitos del desarrollo educativo indígena e intercultural que el país, las regiones y los pueblos exigen, produciendo conocimiento relevante para la comprensión de la cultura indígena y su vínculo a la EIB, contribuyendo a que el PEIB se articulara internacionalmente.

 

b) Programa Internacional de Becas (20)

La Fundación Ford (21) -a través de la Fundación Equitas, con sede en Santiago- desde el año 2000 lleva a cabo una experiencia de Becas de PostGrado (Magíster y Doctorado) para estudiantes -no solo indígenas pero sí con presencia del criterio étnico en las definiciones- de Chile y Perú, en diversas disciplinas, bajo los principios de Acción Afirmativa (AA). Es el Programa Internacional de Becas de la Fundación Ford Región Andina y Cono Sur (IFP). La incluimos en este punto y no en el capítulo de AA por el impacto que el proyecto tiene en la formación de una elite indígena. Esta iniciativa permite que los estudiantes elijan para estudiar una Universidad y un país en cualquier lugar del mundo y que, por su parte, alumnos extranjeros provenientes de los diversos países donde actúa la Fundación Ford y nacionales indígenas se integran a maestrías en Chile.

El Programa tiene como objetivo dar oportunidades para la realización de estudio de postgrado a individuos excepcionales que usarán este conocimiento para contribuir -desde sus respectivas áreas- al desarrollo en sus países y a una mayor justicia social y económica en el mundo (Fundación Equitas, 2005:2). Hay una preocupación por la formación de liderazgos comprometidos con la justicia y el desarrollo social, particularmente con el de sus grupos de referencia en diversas áreas del conocimiento (no sólo humanista o de educación, sino en los de ciencias naturales, económicas, sociales, derecho, de la salud, comunicación). Desde el 2000 al 2007 ha realizado seis convocatorias, beneficiando a un total de 206 becarios chilenos y peruanos, varios indígenas, de los cuales 201 ya están en condiciones de egresados. Se preocupa de dar oportunidades de formación de post-graduación a los discriminados por diversas razones. Esto implica un proceso de selección en varias etapas, pero lo central es que se apoya desde el inicio la decisión sobre carrera y casa de estudio a seguir, el comienzo de la formación a través de un diagnóstico y certificación de competencias, un programa de preparación académica dirigido a nivelar competencias académicas transversales y apoyar el desarrollo de habilidades sociales e interculturales para una inserción exitosa en programas de excelencia, un programa de orientación y ubicación académica para colaborar en identificar las maestrías o doctorados de interés de los estudiantes y, finalmente, un programa de redes y liderazgo, cuya preocupación es la de contribuir a la reinserción en el mercado laboral cuando retornan o finalizan sus estudios (Fundación Equitas, 2007).

Este es un programa que -por conocer y entrevistar personalmente a varios de sus becarios indígenas- está formando un liderazgo importante y de excelencia, con gran compromiso con sus comunidades o pueblos en diversos ámbitos, principalmente en Humanidades y Educación. Al organizar complementariamente investigaciones, estudios, publicaciones, seminarios, coloquios de conversación, se van recogiendo y sistematizando reflexiones y aprendizajes que contribuyen a la formulación conceptual y metodológica de la AA; ha sido uno de los espacios que se han abierto recientemente, desde la sociedad civil, para la formación académica de excelencia para profesionales indígenas. Es un programa que está promoviendo la interculturalidad en la educación superior y preparando una elite indígena, principalmente mapuche, con conciencia, identidad, compromiso con sus comunidades y pueblos, competencias interculturales, redes de contactos.

 

c) Maestría Nacional en EIB (2001-2004) (22)

Esta es una experiencia propiamente universitaria. Desde el año 2001 y hasta el 2004 se desarrolló una maestría en EIB que reunió en un mismo esfuerzo a tres Universidades con un Plan Común y elementos diferenciadores a partir de menciones. En el caso de la Universidad de Tarapacá (UTA), en Arica, se trató de la maestría con una mención en “formación de formadores aymara”; en este caso, de 34 matriculados egresaron 26. La Universidad Católica de Temuco (UCT) ofreció un curso semejante,  pero orientado al pueblo mapuche de La Araucanía. En Santiago, la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC) desarrolló una mención en Gestión Pública de la EIB; de sus 8 matriculados, egresaron 6 estudiantes.

 

3.2. Actividades  de formación y desarrollo

 

3.2.1. Perfeccionamiento docente

Se han dictado Cursos de Perfeccionamiento Docente y Diplomados, para  distintos tipos de educadores, que consideran la EIB en diversas temáticas. Un ejemplo es el Diplomado en Educación Ambiental Intercultural (EAI), el cual, con financiamiento del Programa Araucanía Tierra Viva (ATV) (23), fue impulsado conjuntamente por el Instituto del Medio Ambiente de la Universidad de La Frontera y por la Universidad Católica de Temuco el año 2007 para cerca de 60 docentes de escuelas rurales y 30 Azelchefes (Asesores Comunitarios). La UNAP, mediante el Instituto Isluga, junto a la CONADI-Sub Dirección Norte, dictó el año 2007 cursos sobre EIB para 39 docentes de la localidad de Huara, entre los cuales hubo educadoras de párvulos. El Programa Pueblos Indígenas e Interculturalidad de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) dicta un Diplomado en Gestión Pública Pueblos Indígenas e Interculturalidad (24). La Universidad de Valparaíso (UV), a través del Centro de Estudios Interculturales y del Patrimonio (CEIP), desde el año 2003 ha venido realizando talleres y cursos de perfeccionamiento docente en educación intercultural e interculturalidad en contextos urbanos en convenio con la Secretaría Regional Ministerial de Educación de Valparaíso y la Oficina de asuntos Indígenas de Santiago de la CONADI (25). Entre 1998 y el 2004, 38 profesores por año han sido formados en EIB con apoyo de PEIB del MINEDUC en la Regiones I, II, V, VIII, IX, X. XII y Metropolitana (26).

Esta es una línea que han mantenido las Universidades con mucha amplitud: la formación continua (perfeccionamiento) de profesores en EIB (con reconocimiento del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas-CPEIP/ RPNP, con consecuencias en mejoramiento de salarios). En general, el PEIB del MINEDUC, CONADI, Programa Orígenes contratan servicios de las Universidades para llevar a cabo sus políticas y programas. Desde esta perspectiva, la EIB es una prestación de servicios que las Universidades hacen a partir de una oferta o demanda del aparato de estado. Algunas de estas acciones finalizan en productos concretos de tipo curricular, publicaciones, materiales. Hay escasas experiencias desarrolladas autónomamente por las propias Universidades, financiadas con sus propios recursos o de la cooperación internacional.

 

3.2.2. Prestaciones de servicios-desarrollo

Las Universidades reciben del estado demandas respecto de actividades por desenvolver en los ámbitos culturales, curriculares, de perfeccionamiento, diseño de materiales,  investigaciones, etc. Gracias a ello se han producido materiales (v.gr. de Educación Ambiental Intercultural del Programa ATV, junto a la UFRO y UCT; o los de la Universidad de Antofagasta sobre cultura Lican Antay y los de la Universidad de Concepción sobre la cultura mapuche), diccionarios lingüísticos (UCT), estudios específicos sobre EIB en ciudades (UTEM y UV), propuesta curriculares específicas (UFRO/UCT, UTA). Pero también son parte de equipos productores de programas y políticas (por ejemplo los estudios para el diseño de políticas de lenguas originarias del PEIB o CONADI, la experimentación de programas de asesores culturales de la UNAP, UCT, UFRO). Estas actividades permiten un vínculo entre Universidad, comunidades y organizaciones y han permitido mantener equipos académicos financiados, así como producir conocimiento específico sobre culturas indígenas aplicables o adaptados a la EIB.

 

3.3. Producción y difusión de conocimientos

En este campo el sistema universitario produce una cantidad no despreciable de conocimiento, tanto respecto de culturas indígenas, historia social, lenguas como EIB. Este conocimjento proviene tanto de la investigación, de la experimentación de innovaciones, como de los resultados de programas de desarrollo de o con componentes educativos interculturales. Ese conocimiento no alcanza a influir suficientemente en las orientaciones estratégicas de las políticas públicas, ni en la consolidación de nuevas prácticas o currículos escolares vigentes, pese a que existen interesantes modalidades de difusión: artículos en revistas, seminarios, congresos, coloquios, colaboración en proyectos, etc.; sin embargo, sí contribuye a  fundamentar, teórica o metodológicamente decisiones políticas, excluyendo aquellos estudios mandatados por el PEIB que, obviamente, responden a lo que dicha institucionalidad requiere y en ese sentido constituyen una extensión del aparato del estado hacia la Universidad, aunque con una influencia bi-direccional que altera tanto la orientaciones del MINEDUC o CONADI cuanto la de las Universidades. Es un hecho que las metodologías de Investigación Acción Participativa, de desarrollo educativo territorial, de participación social, de evaluación de impacto social o político, prácticamente no se cuentan en las modalidades de producción de conocimiento del sistema de investigación, tampoco del de la EIB ni de la mayoría de las Universidades.

En Investigación concursada hay Proyectos Fondecyt (destacan los de la UCT, UNAP, Universidad de Los Lagos-ULL, Universidad Cardenal Raúl Silva Henríquez-UCSH, entre otras), Proyectos internos de las Universidades (como el DIUFRO que sustenta esta publicación), otros ya finalizados del Convenio Conicyt-MINEDUC/ Programa Orígenes (UCT, UNAP, Universidad de Antofagasta), por el PEIB (PUC-Villarrica), Programa Orígnes (UTEM). En el caso del pueblo Kolla, a partir de un encuentro ciudadano, la Universidad de Atacama (UA) y la CONADI iniciaron hace unos años un trabajo que, además, produjo un documental sobre historia regional y el pueblo Kolla como producto de una investigación de académicos de la mención de Ciencias Sociales de las carreras de Pedagogía. Estas investigaciones generan una serie de publicaciones bajo formato de artículos, capítulos, libros y de ponencias en Congresos, Seminarios y otros eventos. La Universidad de Concepción y la de Antofagasta desarrollan un proyecto FONDEF sobre alfabetización funcional en el contexto atacameño y mapuche considerando cuentos, leyendas, matemática, rescate de lengua. El Programa de Estudios Indígenas e Interculturalidad de la ULL, dedicado a la pesquisa en el territorio mapuche-williche de Osorno, ha desarrollado proyectos Fondecyt referidos a cultura y lenguas indígenas en las escuelas (27).

Hay un campo de producción de conocimientos muy interesante y es el de la tesis de Licenciatura en Educación o de titulación de carreras, principalmente humanistas y de educación que están referidas a la cuestión indígena, intercultural y a la EIB; sin embargo, no existe un registro centralizado o en red de ellas, de modo que hay una producción de conocimientos -con diversos grados de calidad- que está desaprovechado y empolvado en bibliotecas o escasamente digitalizadas. No existe un Banco de Tesis, que podría ser coordinado virtualmente por algún Centro de Documentación Universitaria referido a temas indígenas.

En la producción de conocimiento en el ámbito del desarrollo hay experiencias que hemos llevado a cabo en la Universidad de La Frontera y que muestran diversas modalidades de expresión pedagógica de la EIB. Relacionado al desarrollo educativo local, el ya señalado Proyecto Kelluwün trabajó a partir de Investigación Acción Participativa (IAP) en el municipio de Ercilla (1999-2004), en una Red de Comunidad de Aprendizaje latinoamericana, que tuvo impactos locales y fue productivo académica, social y políticamente (Williamson y Gómez, 2004) (28). Se mantiene un proyecto de comunicación y educación a partir de la articulación entre la Radio Comunitaria Ercilla 100.3 FM, el Liceo Alonso de Ercilla y Zúñiga, el Internado municipal y la Universidad, impulsando una serie de actividades edu-comunicativas que se han sistematizado de diversas maneras (29). Hay proyectos de innovación pedagógica en establecimientos de organizaciones indígenas o con alta presencia indígena, que tratan temas interculturales que responden a preguntas de sus jóvenes y adultos, y que usa pedagógicamente la metodología de aplicación de encuestas; de este modo, el conocimiento es producido por los propios estudiantes y docentes de aula, con asesoría de un académico de la Universidad, utilizando metodología científica: es el caso del Proyecto Nuestra Escuela Pregunta Su Opinión -NEPSO- que desarrolla la UFRO en La Araucanía desde el año 2005, en el marco de una Red Iberoamericana, con el apoyo de la empresa TIME IBOPE (30).

Las Universidades generan una gran cantidad de eventos, locales, regionales, interregionales, nacionales e internacionales de interculturalidad y de EIB, en los cuales participa un no muy amplio grupo de investigadores y académicos. A estos eventos se agregan múltiples actividades internas a las Universidades. No podemos listarlas, pues son muchas. Cabe destacar el VI Congreso Latinoamericano de EIB que se realizó el año 2004, organizado descentralizadamente por el PEIB MINEDUC, CONADI, Programa Orígenes junto al PROEIB ANDES y a varias Universidades, entre las cuales destacan la UV, UTEM y Universidad Católica Silva Henríquez, en la zona central y la UFRO, ULL, UCT, PUC-Villarrica y Universidad Austral de Chile en el sur. Estos son espacios muy bien aprovechados por los especialistas del área, particularmente de la EIB. También el Congreso Latinoamericano de Educadores Aymaras realizado en Tacna con 430 participantes aymara peruanos, chilenos y bolivianos. Sin embargo, es interesante destacar que, en los Encuentros de Investigadores en Educación que organiza cada dos años el Centro de Perfeccionamiento, Investigación y Experimentación Pedagógica (CPEIP) del MINEDUC, prácticamente las Universidades no presentan resultados de sus investigaciones; por ejemplo, en el XIX Encuentro Nacional y V Internacional de Investigadores en Educación que se realizó el 2007 sólo hubo una investigación que se refería a la situación indígena (sobre infancia y adolescencia mapuche). Pareciera ser que las presentaciones se movilizan en el ámbito específico de eventos de interculturalidad, culturas indígenas y EIB más que en los generales, amplios y centrados en problemáticas pedagógicas, curriculares o de otras disciplinas educativas escolares.

 

3.4. Acción Afirmativa

La Acción Afirmativa en la educación superior es un tema complejo que en Estados Unidos y América Latina se encuentra en la discusión más actualizada (Williamson, 2006a y 2007). En Chile se definió como discriminación positiva o focalización, bajo el principio de equidad; sin embargo, no ha habido una amplia discusión sobre políticas inclusivas que impliquen acciones positivas a favor de grupos discriminados, como los pueblos indígenas, sino se busca, en el marco de políticas generales rectificativas de inequidades, que los miembros de estas comunidades se beneficien como parte de grupos “vulnerables” de la sociedad más que como pueblos indígenas excluidos. No hay discusión abierta sobre políticas de cuotas, por ejemplo, como en Brasil o Estados Unidos con los afro-descendientes, mujeres o grupos con limitaciones físicas.

Claro (2005) ha analizado con detenimiento la AA en Chile, en el marco de las políticas y programas de las Fundaciones Ford y Equitas, particularmente sobre la situación de la educación superior. Muestra el gran crecimiento de los recursos, de ampliación de beneficiarios y variedad de las ayudas estudiantiles; sin embargo, constata que se mantiene una diferencia importante entre la demanda y disponibilidad de crédito, poca cobertura de algunas medidas como cupos de ingreso especial. Confirma que no hay una política de AA en las Universidades y que, en el caso de la Beca Indígena, no hay programas complementarios que apoyen la permanencia en el sistema.

En el marco de la AA hay Universidades que han considerado ingresos por cupos especiales; es el caso de la Universidad de La Frontera (en todas las carreras y con algunos requisitos, hay uno o dos cupos para estudiantes indígenas) o de las Universidades Católica de Temuco y Arturo Prat que tenían hasta hace algunos años ingreso especial para Pedagogía en EIB. Algunas Universidades entregan porcentaje de puntajes en la PSU a alumnos de sus regiones y, si en ellas hay indígenas, pueden éstos beneficiarse. Sin embargo, estas modalidades de ingreso especial tienden a disminuir su cobertura en la medida en que los indicadores cuantitativos de éxito asociados a distribución de recursos van ganando terreno. Visitamos, el año 2006, tres Universidades del norte de Chile y en ninguna había en ese momento políticas de cuotas o modalidades de ingreso especial; en dos de las tres no había como identificar a los estudiantes indígenas, ya que no se contabilizaban en las estadísticas, condición fundamental para definir políticas y programas afirmativos. Nuestra visión es que, en las escasas Universidades en las que se han aplicado algunas medidas de acción afirmativa (ingresos especiales, cupos en las carreras, pedagogías para indígenas), esta tendencia va en retroceso, se amplía la Beca Indígena como política especial de facilitación de acceso, se disminuyen ingresos especiales, carreras, cupos, faltan registros y estadísticas.

 

3.4.1. Programa Pathways To Higher Education de la Fundación Ford

Otra interesante experiencia es el Programa Pathways To Higher Education de la Fundación Ford (FF), a través de su Oficina para la Región Andina y el Cono Sur (RACS) en las Universidades de La Frontera y de Tarapacá. El Programa busca conocer la realidad educacional de las minorías étnicas en 12 regiones del mundo, con el fin de apoyar mejoras o desarrollo de programas académicos que permitan superar factores de inequidad o discriminación en el acceso a la educación de estos grupos objetivos. En este contexto, la Fundación Ford extendió una propuesta a la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco-UNSAAC (Perú) y la UFRO (Chile) para trabajar en conjunto en este proyecto: “Ambas universidades están trabajando en esto. Van a mejorar sus políticas de acción afirmativa o aquellas políticas que favorecen la graduación, el rendimiento y los estudios de postgrado de estos estudiantes. [Se] instala una red de interacción, la que conforma una especie de comunidad de aprendizaje entre las dos universidades, para poder aprender de las acciones que van a desarrollar en sus países para la población objetivo que han elegido” (31). La participación de estas dos universidades es en calidad de instituciones piloto y se materializa, a partir del 2003, a través de proyectos con una duración estimada de cinco años. A partir del año 2006-2007 se integran las Universidades de Tarapacá, en Chile y Nacional de San Cristóbal de Huamanga, en Perú. El propósito de estos proyectos globales es fortalecer, innovar, y expandir políticas y programas de AA dirigidos a incrementar la probabilidad de que estudiantes indígenas, de cada sexo, completen exitosamente sus estudios de pregrado en universidades de la RACS. Estas políticas y programas, sean éstos nuevos o mejorados, deben proveer a los estudiantes beneficiarios de oportunidades específicas para mejorar su proceso de aprendizaje, incrementar sus tasas de graduación, y desarrollar habilidades para continuar estudios de postgrado.

 

a) Proyecto Rüpü de la Universidad de La Frontera

En el caso de la UFRO, el proyecto fue denominado Rüpü (camino en mapudungun) ya que los estudiantes mapuche constituyen la población destinataria (González, 2007). El programa Rüpü apunta hacia dos objetivos: uno académico, centrado en el desarrollo de acciones que formen competencias que aseguren no sólo ingreso, sino permanencia y egreso de alumnos indígenas (y en menores tiempos); el segundo es socio-cultural y persigue la re-formación o consolidación de la identidad, el desarrollo de la auto-estima, el aprendizaje y refuerzo cultural y del mapudungun, impulso a iniciativas autónomas de los estudiantes mapuche. Ello en el marco de generar un ambiente favorable a estas políticas en la Universidad. Este programa, como el de la UNSACC, se desarrolla en dos fases. La Fase 1, que abarca tres años, se realiza en dos etapas. La primera, con una duración de un año, está orientada a generar conocimiento sobre la situación de la población estudiantil mapuche en la UFRO y sobre las políticas de acción afirmativa existentes en la universidad. A continuación y sobre la base de este conocimiento, esta etapa finaliza con la proposición de lineamientos para un programa de apoyo académico destinado a estudiantes mapuche, el cual es complementado con proposiciones destinadas a estimular la creación de una política institucional de AA e innovar o fortalecer medidas de AA específicas. Adicionalmente y adoptando una perspectiva más amplia, esta etapa incluye la producción de conocimiento comparado acerca de las principales políticas de AA en Chile, Perú, Colombia, y Argentina, poniendo especial atención en la educación superior y en poblaciones indígenas y afro-descendientes. La segunda etapa de la Fase I, con una duración de dos años, incluye básicamente la elaboración, organización, aplicación, y evaluación del programa de apoyo académico delineado en la etapa anterior. La Fase 2, que dura dos años, implica documentar un programa modelo basado en la experiencia de la fase anterior, difundir tal experiencia y sus resultados, y estimular la adopción de políticas, programas, y medidas de AA en otras instituciones de educación superior en Chile y otros países de la RACS (32). El Proyecto se desarrolla en cinco ámbitos: Políticas institucionales, Investigación, Orientación y apoyo para continuar estudios de postgrado, intercambio y vinculación interinstitucional e Implementación y evaluación de un programa de Apoyo Académico para estudiantes Mapuche (PAAEM), que es el núcleo central del proyecto (González, 2007:153).

Según señala su Directora, María Elena González (2007), la evaluación general es positiva en el sentido de que se han logrado mejorar las condiciones a partir de las cuales los estudiantes indígenas enfrentan su proceso de aprendizajes; hay mejoramiento de los Promedios Ponderados Semestrales de los participantes del Programa; se ha aportado a la política institucional (por ejemplo, asegurar a lo menos un cupo por vía de ingreso especial para indígenas en todas las carreras, reconocimiento curricular de actividades del PAAEM); realización de estudios e investigaciones y difusión de resultados. Indica que los principales resultados han sido: Mejores aprendizajes, existe una mejor adaptación a la vida universitaria, adquisición o reafirmación de la identidad étnica y empoderamiento de los estudiantes (González, 2007:165). Sin embargo, algunos alumnos nos manifestaban dos críticas principales: a) la limitada dimensión política de su programa de acciones y de compromiso explícito con el movimiento social indígena exterior a la Universidad; b) el hecho de que no se hubiese podido influir con mayor impacto en la política, programas, currículos e ideología interna de la Universidad (lo que se atribuye además al contexto de gobierno universitario).

 

b) Proyecto Thakhi de la Universidad de Tarapacá (33)

El año 2007, previa una investigación en tres universidades del norte del país, se inicia el Programa Thakhi (“camino” en lengua aymara) de la UTA, siguiendo la ruta abierta por el Programa Rüpü. Su organización es semejante, se ha establecido una articulación con las instituciones chilenas y peruanas involucradas. Esta iniciativa implica invertir cerca de 200 millones de pesos para el desarrollo académico y la asistencia social de estudiantes aymaras. Más de 500 estudiantes serán beneficiados, teniendo mayor acceso a los recursos y servicios con el fin de potenciar su continua educación. Hoy más del 14% de los estudiantes de la Universidad de Tarapacá de Arica, son de procedencia aymara, por ello esta iniciativa busca la optimización de la enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes de este pueblo. El programa contempla como líneas primordiales la identificación de las principales necesidades académicas, emocionales y sociales que presentan en el proceso de formación los estudiantes pertenecientes a la cultura aymara, y a partir de estas, la generación de un programa integrado de políticas institucionales de acción afirmativa, que favorezcan el desarrollo y canalización de beneficios a los estudiantes, además de mejorar su incorporación efectiva en la vida universitaria (34).

 

4) Institucionalidad académica y de gestión universitaria

La institucionalidad universitaria ha generado algunas instancias que se preocupan de la cuestión intercultural a través de diversas modalidades. Sin embargo, ellas no son específicas de la EIB, sino de temáticas indígenas que consideran la temática educacional.

 

4.1. Institutos y Centros Académicos

Se han creado algunos institutos o centros académicos que se orientan a lo indígena e intercultural, funcionan con recursos del estado (Proyecto del MINEDUC, de CONADI, del Programa Orígenes, Fondecyt y otros), de la cooperación internacional, de las propias universidades. Algunos casos son el Instituto de Estudios Indígenas de la Universidad de La Frontera, el Instituto Isluga de la Universidad Arturo Prat, el Centro de Desarrollo Socio-cultural de la Universidad Católica de Temuco, Centro de Estudios Interculturales y del Patrimonio de la Universidad de Valparaíso, el Programa de Estudios Indígenas e Interculturales de la Universidad de Los Lagos, entre otros. Estos institutos no tienen en la educación su sentido principal, no se dedican a la EIB, sino actúan en una visión más amplia referida a “lo indígena” o lo “intercultural”. Tampoco se dedican a la docencia, sino que más bien cumplen funciones orientadas a la producción de conocimiento (investigaciones con financiamiento de las propias universidades, concurso Fondecyt, organismos internacionales), discusión de conocimiento dominante e indígena (organización de Seminarios, Congresos, Coloquios, orientados a la reflexión crítica e intercambio de experiencias), difusión (publicación de revistas, libros, artículos). A través de la prestación de servicios, han jugado un papel relevante en el vínculo entre el estado, la sociedad civil, las universidades y las comunidades y organizaciones indígenas. Sin embargo y en el tiempo -desde nuestra visión- su postura de defensa de los derechos humanos e indígenas y de denuncia de sus violaciones, de validación pública de reivindicaciones, de defensa política de los pueblos, ha ido disminuyendo en su expresión pública: son cada vez más escasas las conferencias de prensa o declaraciones públicas universitarias respecto de temáticas políticas indígenas, entre ellas las educacionales.

 

4.2. Programas o Proyectos de EIB

Una segunda modalidad -bastante escasa- de institucionalidad de la EIB es la organización de proyectos de desarrollo financiada por las propias Universidades o con apoyo de la sociedad civil o cooperación internacional, sin aportes estatales. Es el caso del Proyecto Kelluwün del Departamento de Educación de la UFRO que, desde 1999, en Ercilla, territorio con alta población mapuche, desarrolla actividades de EIB, Investigación Acción Participativa, Comunicaciones para el Desarrollo a través de la Radio Comunitaria Ercilla 100.3 FM (Williamson y Gomez 2004). Estos proyectos -al menos el Kelluwün- han mantenido cierta autonomía crítica respecto de las políticas estatales; sin embargo, el marco general de actuación ha estado igualmente delimitado por las políticas y programas estatales -educacionales, de EIB, indígenas- que se implementan en los territorios. El propio sistema y las escuelas o Liceos tienden a rechazar todo aquello que no lleve el sello estatal, del MINEDUC; por ello, el reconocimiento civil o académico del aparato de estado, en especial del Ministerio de Educación, es fundamental para desarrollar acciones en las comunidades educativas. Sin embargo, esto disminuye la capacidad de autonomía de los proyectos o de los propios establecimientos, incluso -como hay casos- si un programa universitario asume posiciones “pro-indígenistas” explícitas y crítica a políticas estatales puede terminar como instancia periférica en la Universidad. El estado termina, de modo directo o indirecto, generando orientaciones y límites a la acción independiente de las ONGs o Universidades y así éstas, pese a sus declaraciones, terminan, como manifestaba Gramsci, constituyendo una extensión del aparato de estado en la sociedad civil y con ello la cultura dominante, hegemónica, de la sociedad, pese a que permite ciertos grados de contradicción y por ello de resistencia cultural en los procesos pedagógicos, termina siendo la que se impone en la ideología y práctica de las instituciones.

 

4.3. Extensión Cultural

Hay una línea complementaria a la EIB que surge del desarrollo de acciones interculturales y de cultura indígena generada a través de proyectos culturales financiados por las direcciones de extensión de las Universidades, de Proyectos Fondart, de Proyectos del Fondo del Libro y la Lectura: exposiciones de diversas expresiones del arte, libros, audiovisuales, conciertos musicales, museos, talleres de artesanía o folclore, proyectos sociales.

 

5) Formación de técnicos indígenas

En el ámbito de la educación superior hay un sector que raramente es considerado en la EIB y es la de formación de técnicos universitarios, de Institutos profesionales (IP) o Centros de Formación Técnica (CFT). Este es un sector de la educación -que potencialmente podría tener un gran impacto en el desarrollo de las comunidades- que simplemente ha sido desconocido por las políticas y programas de EIB  (Williamson, 2008). Hemos conocido la experiencia de la UTEM que durante varios años -junto a CONADI- se dedicó a formar Técnicos comunitarios indígenas para el trabajo de desarrollo en ciudades, siendo ésta una de las primeras experiencias de EIB-urbana. El Programa Orígenes junto a la UNAP ha impulsado un Diplomado en Planificación y Gestión para el desarrollo Indígena de la Región de Tarapacá, como programa de formación técnico-profesional para representantes indígenas (35).

En la educación técnica de nivel superior, por ejemplo en los CFT, la presencia indígena es muy baja ya que las opciones subjetivas de las familias respecto de la trayectoria de vida de los jóvenes, una vez superada la enseñanza media, apunta o a la Universidad (profesionales) o directamente al trabajo y desde ahí, en el contexto del Sistema de Formación Permanente de educación de adultos, poder continuar calificándose a través de la capacitación. La situación de participación indígena –entendiendo que no se trata de programas de EIB sino sólo de acceso- en el Centro de Formación Técnica de la Universidad de La Frontera (CFT Teodoro Wickel), del que hemos recogido información, muestra que el 17% de los estudiantes del año 2007 son mapuche, aunque se aprecia un aumento porcentual de participación entre el año 2005 (6,84 %), 2006 (11,59 %) y 2007 (17,35 %) lo que coincide con un aumento de la oferta de carreras. Los estudiantes mapuche, en este CFT, agregando años de ingreso 2005, 2006 y 2007 muestran un interés principal por carreras sociales (Psicoeducación y Técnico Deportivo): 14 personas, principalmente mujeres; luego por el área de informática y comunicaciones (Soporte y Telecomunicaciones): 11 personas; finalmente por el sector desarrollo agrario (Industria Agroalimentaria y Gestión Agropecuaria): 9 personas. Es interesante destacar la nula presencia en las áreas restantes: electrónica, secretariado y frutales. Es probable que estas elecciones se deban al mestizaje (la mayoría sólo tiene un apellido mapuche) asociado a su condición de urbanos, consecuentemente de segunda o tercera generación migrante; ello les permitiría acceder a información y expectativas sobre áreas de formación con opciones de empleo no asociadas necesariamente al desarrollo rural, agrario, campesino-indígena tradicionales.

 

6) Contexto, gobierno y participación universitaria

Esta es una cuestión crítica (Williamson, 2006b). La experiencia muestra que la actitud de los Rectores respecto de lo indígena y la expresión de esta realidad al interior de las Universidades, marca sustancialmente el carácter que la interculturalidad y la EIB adquieran al interior de las casas de estudio. Ello se refiere también al territorio o región donde está instalada la Universidad y al tipo de relaciones y contradicciones que en él se encuentran entre estado, empresas, sociedad civil y pueblos indígenas. Evidentemente la presencia indígena en la Araucanía -con su contexto de serias contradicciones- es muy diferente a la que se da en la Región de O´Higgins o de Coquimbo donde ella es cuantitativamente menor; ello condiciona la actitud de los gobiernos universitarios respecto de la temática que nos preocupa. Los gobiernos universitarios definen su impronta intercultural -si la tienen- a partir de sus propias experiencias y concepciones de vida, como áreas de conocimiento de la que provienen, pero también desde sus ideologías políticas, análisis de las coyunturas internas y de las consecuencias que sus decisiones puedan tener en las relaciones con el estado y gobierno que les financia. También de las condiciones internas de presencia, participación y movilización indígena. Ello se extiende a los vínculos con las comunidades y los contenidos y ámbitos de la relación, de modo que se privilegian los culturales, lingüísticos, técnico-pedagógicos por sobre los políticos, sociales y de denuncia y defensa de derechos.

Lo anterior -que en la práctica implica decisiones unipersonales o de una reducida cantidad de personas- se permite dada la limitada democracia del sistema de gestión universitaria, de las carencias de participación tripartita, de las propias debilidades de las Asociaciones Gremiales de Académicos y Sindicatos de Funcionarios, como de la crisis política en algunas universidades de los modos de organización estudiantil que, por su carácter de asambleas y no de Centros de Alumnos, dificultan la interlocución y participación institucionalizada. Sin gestión más participativa en las Universidades, incluso privadas, las posibilidades de que la interculturalidad y la EIB se instalen definitivamente en la vida universitaria  serán aún un deseo y quizás ensueño.

Hay un fenómeno de poder en los gobiernos universitarios -según académicos con los cuales hemos conversado- que afectan una función esencial de la universidad: la crítica y el compromiso con el desarrollo desde la perspectiva de los subordinados. Se han instalado en diversos centros de estudio mecanismos de exclusión de instancias que asumen posturas explícitas de crítica al estado en cuanto a políticas indígenas o hechos particulares vinculados a la violación de derechos. Hay académicos que se auto-excluyen de actuar en situaciones de conflictos internos por temor a su descalificación por el sistema de poder. En el sector privado de la educación superior, esta situación es más grave ya que la precarización del empleo docente y la debilidad de su organización sindical -donde existe- es muy superior a lo que sucede en las estatales; los proyectos ideológicos de los propietarios no son coincidentes con los intereses indígenas. Las autoridades universitarias públicas y privadas excluyen o limitan algunas actuaciones, particularmente sobre la cuestión indígena, que afecten de modo explícito al estado, debido a su dependencia financiera, política general e incluso ideológica. Esta es una cuestión que adquiere absoluta gravedad en universidades estatales que, por su propia definición, deben representar al conjunto de la sociedad y asumir -por el carácter de libertad que otorga la estabilidad académica- una postura crítica y propositiva frente a los hechos sociales que impactan la vida social. Esta discusión aún no se abre en el sector privado de la educación superior. La situación de precariedad financiera operacional de las universidades estatales asociada a las fórmulas de financiamiento (36), a la aplicación de sanciones a estudiantes, a la débil participación académica, estudiantil y administrativa terminan limitando el que la universidad estatal cumpla su misión crítica, dificultando la expansión de la EIB e interculturalidad en el sector.

 

7) Organizaciones y acciones estudiantiles

Al interior de las Universidades, ha habido diversas expresiones orgánicas estudiantiles indígenas, aymara, mapuche y plurales étnicamente. En ellas se ha expresado, con distinta intensidad y variedad, el pensamiento, formación y acción estudiantil indígena. Han sido espacios de encuentros, refuerzo o reencuentro de la identidad, de organización de movilización estudiantil y social. Su papel en los centros de estudio ha sido diferente si los comparamos entre universidades, unas con una perspectiva explícita de acción socio-política directa y otras actuando en los marcos de la institucionalidad. En general, se han planteado, con diversos énfasis, acciones tanto hacia el interior de las casas de estudio cuanto hacia el medio externo, unas más centradas en las comunidades (principalmente mapuche) y otras en el entorno más próximo (aymara) debido a la gran distancia respecto de los pueblos y comunidades del altiplano o cordillera. Estas modalidades se expresan en tres casos de Universidades que servirán de ejemplos.

En la Universidad de Tarapacá (UTA), un estudio de 2003 mostró que casi 1.000 alumnos de los 7.000 (15%) de la Universidad tenia al menos un apellido aymara. Otro estudio interno señalaba que, considerando otros criterios, este porcentaje podría llegar al 25%. Estos estudiantes se organizan en la “Asociación de Estudiantes de Pueblos Originarios-AESPO”, que agrupa a estudiantes de diversos pueblos originarios que buscan la recuperación lingüística y cultural (con extensión al mundo aymara boliviano) a través de un conjunto de actividades con jóvenes (Proyectos CONACE) (37) y de educación (en escuelas y Liceos), así como se han vinculado a la organización de Iquique; demandan hogares estudiantiles indígenas y apoyos al desarrollo cultural.

En la Universidad Arturo Prat (sede central en Iquique) funciona la Asociación Aru-Wayna (La Voz de los Jóvenes), con 30 registrados y unos 60 participantes (2006), enmarcada en la Ley Indígena, con personería Jurídica otorgada el 2002. De mayoría aymara, desarrollan actividades culturales y trabajan en el Liceo de Alto Hospicio. Busca difundir y mantener la cultura y lengua aymara, lo que considera una misión de esta generación. Trabaja con la carrera de Pedagogía Básica Intercultural y junto a AESPO de Arica han organizado desde el año 2003 encuentros anuales de estudiantes indígenas del norte de Chile. Tiene como demanda la de los Hogares Indígenas debido a que hay carencias de ellos en relación a los migrantes del interior. Es interesante la opinión de los dirigentes estudiantiles de la organización respecto de que no deben esperar todo del estado, sino que es necesario -y así dicen que lo hacen- que trabajen produciendo sus propios recursos económicos.

En la Universidad de Antofagasta (un 15 a 20% de sus estudiantes son indígenas, 2006) ha existido una organización estudiantil indígena llamada “Ayllú” que agrupa a jóvenes de diversos pueblos originarios: aymara, quechua, lican antay, mapuche. Se ha instalado fuera de la Universidad pero actuando al interior de ésta acogiendo alumnos nuevos, han ganado proyectos FONDART (38), tienen grupos musicales. Se preocupan por que la organización apoye los procesos de formación identitaria de los estudiantes y de promover las culturas en la comunidad circundante.  Han mantenido como demanda un Hogar Estudiantil Indígena, lo que no han conseguido y por tanto algunos viven donde parientes (lo que consideran complicado por los costos y problemas de libertad  que implican), otros en Hogares o residencias.

En la Universidad Católica de Temuco existe la organización Lef Mogen que se inscribe en las formas de organización estudiantil que se dan los estudiantes y que ha participado de una serie de actividades sociales y culturales, con presencia importante de los alumnos de Pedagogía Básica Intercultural.

En la Universidad de La Frontera (de 7.300 alumnos un 13% son estudiantes indígena) a fines de los ochenta se funda el Grupo Universitario Mapuche (GUM), pionera organización estudiantil que más tarde -ya en los noventa- daría origen a la Agrupación We Kintun que -desde 1989- ha tenido como objetivo la recuperación cultural, fortalecimiento de identidad y  organización y movilización estudiantil respecto de demandas mapuche a la Universidad y de vínculo y compromiso con las organizaciones comunitarias y sociales mapuche y consecuentemente con sus reivindicaciones políticas y territoriales. Participan de acciones culturales, sociales y  políticas mapuche; se han vinculado a los Hogares estudiantiles y a acciones de la organización de la UCT.

Hay  también un conjunto de trabajo estudiantil sostenido en el voluntariado, grupos de estudiantes, organizados formal o informalmente, que desarrollan diversas actividades en comunidades (por ejemplo grupos que participaron de un Pre-universitario en el Liceo de Ercilla en el marco del Proyecto Kelluwün o de refuerzo de contenidos y apoyo social a estudiantes del Liceo Maquehue en el marco del Programa Rüpü, ambos de la UFRO); otros concursan a proyectos del Fondo de Desarrollo Institucional-FDI, con proyectos de refuerzo de identidad y de compromiso con su pueblo y comunidades. Hay también grupos propiamente culturales, particularmente grupos de música y/o bailes folclóricos, bandas de rock, grupos artísticos de estudiantes que cultivan la cultura indígena.

Estos esfuerzos de organización y otros que no hemos descrito, buscan obtener presencia al interior de las Universidades y en la sociedad local, con interés de recuperar y promover la cultural originaria y con capacidad de movilización para lograr objetivos propios como de sus pueblos. Los resultados han sido diferentes, por ejemplo, respecto de una demanda central común: los Hogares estudiantiles indígenas. No se ha conseguido en el norte del país y sí se ha logrado con movilizaciones en el caso mapuche. En general, se ha avanzado en que al menos una parte de los estudiantes sienta que hay un espacio donde expresar su identidad, reforzar su cultura, fortalecer su autoestima, establecer amistades bajo principios cosmovisionales particulares. Sin embargo permanece pendiente la formulación de una política específica para esta cuestión.

 

8) Hogares

La cuestión de los Hogares ha sido un foco de movilización estudiantil en los últimos años. La reivindicación ha seguido dos tendencias, la primera como demanda por espacios de hospedaje para estudiantes, en general, provenientes de ciudades o comunidades del interior de las capitales regionales; la segunda, como un espacio de vida social, formativo de la identidad, de resistencia ante la discriminación y desigualdad y de reproducción socio-cultural, en el contexto más amplio de las reivindicaciones generales indígenas.  Ambas orientadas a permitir una formación académica superior que no sea contradictoria con la formación identitaria.

Los jóvenes estudiantes viven en diversas modalidades de hospedaje: pensiones, casas de familiares, piezas, casas o cabañas arrendadas entre varios. Otros lo hacen en Hogares Estudiantiles de diverso tipo: de Instituciones religiosas; de las propias Universidades, como en la UACH; en Hogares autogestionados financiados por Municipios, como el hogar mallequino en la UFRO; en casas arrendadas por las universidades; con familias que aprovechan la Beca Indígena de Residencia. Hay hogares masculinos, femeninos y mixtos, que acogen indistintamente a estudiantes de Universidades, CFTs e Institutos Profesionales. También hay Hogares propiamente Indígenas en algunas ciudades, como el Hogar Pelontuwe de Temuco,  Wiliwen de Valdivia, Hogar Mapuche Mapu Lawen de Padre Las Casas (todos éstos mixtos), CAESMA, Ruka Liwen y Pegun Dungun de Concepción. El financiamiento de estos hogares y  otras modalidades está dado mayoritariamente por CONADI y Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), en algunos casos por Municipios y con recursos propios.

 

8.1. ¿Hacia una Política de Hogares estudiantiles Indígenas?

La movilización estudiantil ha hecho avanzar la demanda sobre Hogares desde el derecho a la residencia y condiciones de estudio mínimas a la demanda por una Política de Hogares de Estudiantes Indígenas de educación superior.

Estudiantes de Arica a Osorno se reunieron el 26 y 27 de agosto de 2007, en Temuco, en un encuentro nacional,  con el objetivo de trabajar en la formulación de una propuesta para una política de hogares estudiantiles indígenas de educación superior. La jornada, enmarcada dentro del Debate Nacional de Los Pueblos Indígenas, acordada entre la Presidenta Michelle Bachelet y los diversos pueblos originarios, reunió a estudiantes aymara, lican antay y mapuche, pertenecientes a  asociaciones de Arica, Iquique, Antofagasta y Hogares Mapuche de Santiago, Concepción, Temuco, Valdivia y Osorno (39).

Sin embargo, según un documento de seguimiento de los anuncios presidenciales de políticas indígenas 2007-2010 (mayo 2007) lo único que se ha realizado hasta el año 2007 es el Convenio de CONADI con JUNAEB (julio 2007) que traspasa a esta institución los Hogares de Estudiantes Indígenas, para generar una administración conjunta que considere la administración y operación (JUNAEB) y la gestión y cultura (CONADI) (40). La reivindicación sustancial de los estudiantes indígenas continúa pendiente, más aún cuando la cuestión de la administración de los Hogares aún se mantiene como algo en discusión, ya que los estudiantes exigen autonomía de administración y el gobierno cierta forma de co-administración, con presencia estatal. Es algo aún no resuelto donde las desconfianzas mutuas no dejan de jugar una función entorpecedora del diálogo que se requiere para llegar a acuerdos particulares para cada Hogar y generales de política.

 

8.2. Hogares estudiantiles indígenas

Las políticas para mejorar la calidad de la educación media y educación superior impulsadas desde los años 90, orientadas a un crecimiento de la oferta y cobertura de educación superior, a diversificar y ampliar los sistemas de Becas aumentando su valor y la cantidad en el caso de la Indígena han generado un escenario nuevo de presencia indígena en las Universidades. Por otra parte, los impactos cualitativos de la Ley Indígena y la EIB en el sistema educacional, junto  a las movilizaciones socio-políticas indígenas, han generado en los últimos años una mayor presión y demanda de los estudiantes indígenas respecto de sus derechos educacionales en este nivel, por condiciones de vida que permitan cumplir el derecho a la educación y asegurar el permanecer en el sistema. .

Hay que considerar que muchos jóvenes indígenas tienen la experiencia previa de haber vivido y estudiado en internados, durante su educación básica o media. Por ello estos Hogares son una extensión más de lo que ha sido su condición normal de vida y estudio de infancia y adolescencia.

Los Hogares son espacios que se han ido asumiendo, al menos en el caso mapuche, como territorio mapuche y por ello han avanzado con mucha determinación hacia la idea de auto-gestión de los Hogares lo que ha obligado a procesos de negociación con el estado que entrega recursos para funcionar.

Los Hogares Mapuche Pelontuwe de Temuco,  Wiliwen de Valdivia, Hogar Mapuche Mapu Lawen de Padre Las Casas, respondieron a esa realidad y en el tiempo han ido construyendo una demanda de carácter socio-político cultural respecto de los Hogares para los estudiantes de todos los pueblos originarios del país. Uno de los Hogares que ha llevado adelante, en los últimos años, gran parte de la dirección intelectual y socio-política de la movilización estudiantil indígena es el Hogar Pelontuwe de Temuco, conocido como Hogar Las Encinas.

 

8.3. Hogar y Centro de Desarrollo Sociocultural Mapuche Pelontuwe

La historia de este Hogar refleja la lucha de los estudiantes mapuche por conquistar un espacio de desarrollo personal, estudiantil, social y cultural; expresa la dificultad de conquistar el derecho a las condiciones de estudio, la concepción de que no se trata sólo de tener donde dormir o comer, sino de establecer un territorio mapuche estudiantil desde el cual formarse como che, como persona, estudiar, vivir en comunidad, recuperar y proteger la cultura e identidad colectiva y sumarse a la lucha más amplia de reivindicaciones territoriales, políticas, culturales del pueblo mapuche. Es toda una concepción particular del papel del universitario en la educación de sí mismo y de su pueblo, del compromiso de los estudiantes con la lucha de las comunidades y del pueblo mapuche. El Hogar se levanta sobre la ocupación del antiguo Centro de Capacitación Campesina de INDAP, de calle Las Encinas en Temuco, que hicieron estudiantes mapuche en abril de 1997 para resolver su problema de estadía en la ciudad y que –adelantando la concepción que inspira la movilización- llamaron Hogar y Centro de Desarrollo Sociocultural Mapuche. En Noviembre de 2001 se firma un acuerdo con MIDEPLAN para asegurar la permanencia del Hogar y se entrega el Hogar Mapu Lawen de Padre Las Casas que permite aumentar la oferta de estadía. En Octubre de 2003, la recientemente creada Coordinadora de Hogares Mapuche (CHEM) inicia una gran movilización y logra firmar otro acuerdo con MIDEPLAN sobre Políticas de Hogares y un Proyecto de remodelación. Sin embargo, las negociaciones con el Gobierno Regional de La Araucanía no fructifican (Junio de 2004). En los meses de Agosto y Octubre de 2005 se realiza una larga huelga de hambre estudiantil que culmina cuando el Ministerio de Interior ordena establecer a MIDEPLAN y al Gobierno regional una Mesa de Diálogo que permite recuperar el Proyecto de remodelación del Hogar. En agosto de 2007 se hace entrega del Hogar Pelontuwe (“Lugar desde donde se mira hacia el futuro”) en alusión al antiguo nombre que la Corporación Araucana le dio a un Instituto de Educación Mapuche de finales de los años cincuenta y que funcionó en el mismo lugar. En 1969 el movimiento mapuche confluyó en una Confederación de Sociedades, entre ellas la Federación de Estudiantes Indígenas, que por la vía de movilizaciones lograron varios Hogares, entre ellos la actual casa de Rectoría de la UCT y el local de Las Encinas, sin embargo el golpe militar de 1973 terminó este proceso, eliminó el carácter indígena de los Hogares, entregó a INDAP el de Las Encinas y reprimió el movimiento estudiantil. En consecuencia, el Hogar Pelontuwe recupera un proceso histórico de lucha y autogestión de la década de los sesenta, interrumpido por la Dictadura militar, pero re-instalado en el mismo territorio de conquista original. Lo que sucede hoy, en la visión de los estudiantes, es la continuidad de un proceso hist´çorico antiguo instalado en el mismo sitio. (41)

 

8.3. Beca Indígena de Residencia

Consiste en un subsidio a la residencia que se otorga a estudiantes que cumplan determinados requisitos académicos e ingresos económicos. Evalúa los antecedentes la Asistente Social de Bienestar Estudiantil, en base a los cuales se otorga el beneficio por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI). Se postula en los Departamentos de Bienestar estudiantil de los Centros de educación superior. La política de JUNAEB ha sido la de organizar a los estudiantes (entre ellos a los indígenas) entre Hogares y Residencias, pero esto, en las regiones mapuche del sur ha generado una serie de conflictos, pues los estudiantes mapuche consideran que esta división, que los desconcentra físicamente, atenta contra sus posibilidades de organización, formación y búsqueda de demandas colectivas. El gobierno parece preferir el sistema de entregar becas individuales para que los alumnos se organicen, arrienden colectivamente casas y autogestionen su vida, buscando en otros espacios los momentos de encuentro más masivos. En las conversaciones y negociaciones entre estudiantes mapuche y gobierno, este ha sido un punto de la agenda y también de la discusión.

 

9) Ayuda estudiantil

 

9.1. Becas

Como en Chile no existe la educación gratuita, el estado ha generado un conjunto de modalidades para financiar la formación de aquellos que no pueden  cancelarla directamente (42). Los alumnos indígenas que pertenecen a los sectores más pobres de la población pueden acceder a esta ayuda estudiantil estatal que, en general, no se opone a la beca indígena (hay estudiantes que combinan varias). Además hay universidades que entregan becas de alimentación o de ayuda a los útiles escolares. Esta es una condición favorable para aquellos estudiantes indígenas sea por su condición de tal o por pertenecer a los grupos más vulnerables; por tanto, la discriminación no está tanto en las oportunidades de ayudas, sino en el acceso y la información respecto de éstas. Hemos estado en Liceos con alta población mapuche en comunas pobres y predominantemente rurales, donde no se entrega esta información a los alumnos de IV enseñanza media, por desconocimiento de los orientadores o docentes sobre ellas o por el prejuicio de que esos alumnos están determinados a no entrar a la Universidad, por tanto -nos dicen educadores- no habría que abrirles expectativas “falsas” que sólo los llevaría al fracaso y frustración.

 

9.2. Beca Indígena

Este programa se inició en 1991 con el objetivo de entregar un subsidio en dinero a estudiantes indígenas de educación superior. La Ley Indígena 19.253 (1993) la consolida e institucionaliza legalmente. Se rige por el Decreto Nº 52 de 26.01.1995, publicado en el Diario Oficial de fecha 19.04.1995 (y algunas modificaciones posteriores) denominado "reglamento becas indígenas para el año 1995". Se trata de un subsidio anual, que se paga en 2 cuotas para estudiantes de educación básica y media, y en 9 cuotas en el caso de educación superior; y está dirigida a  estudiantes de ascendencia indígena, de educación básica y media, matriculados en establecimientos municipales y particulares subvencionados, y de educación superior, matriculados en instituciones reconocidas por el Estado, que posean una situación socioeconómica desmedrada y un buen rendimiento académico. Como básicos se exige: 1) Ser de origen indígena, según la Ley Indígena Nº 19.253. La certificación de esta calidad es otorgada por CONADI y 2) Acreditar documentalmente una situación socioeconómica deficiente que justifique la necesidad del beneficio. Es la principal ayuda del estado para estudiantes indígenas.

 

Cuadro Nº1
Beca Indígena Año 2008 (43)

Nivel Nº Becas Miles de Pesos Pesos por alumno
Educación Básica 18.258 1.536.199 84.000
Educación Media 18.490 3.206.807 173.380
Educación Superior 7.147 3.901.500 545.840 (44)

La Beca indígena ha ido aumentando su cobertura sistemáticamente año a año y disminuyendo la brecha entre la demanda potencial con la oferta de real de becas. A veces es complementada por los estudiantes con otras ayudas estudiantiles: financieras, hogares, residencias, alimentación. El que exista un cada vez mejor ajuste entre oferta y demanda plantea que las políticas se deben desplazar en dos sentidos: hacia la enseñanza media a fin de permitir que los estudiantes indígenas mejoren su calidad de formación, rendimiento de notas, puntaje de la Prueba de Selección Universitaria (PSU), con EIB integrada, para aumentar la demanda; la segunda hacia la continuidad, permanencia y egreso de las carreras en menores tiempos. El acceso hoy tiene condiciones más favorables. Un nuevo requerimiento es que los estudiantes aprendan en su formación y egresen como buenos profesionales con identidad cultural y capacidad de vivir interculturalmente en contextos multiculturales. Sin embargo hay una cuestión que preocupa y que los dirigentes indígenas han planteado siempre: el compromiso con sus pueblos y comunidades de los beneficiarios de las becas. El dirigente y consejero aymara de CONADI, Sr. Zenón Alarcón, nos señalaba que de 33.000 becarios el 10% está organizado y que apenas el 2 % habla su lengua originaria; planteaba  su preocupación por si la beca -que se reconoce como derecho universal al colectivo indígena- está efectivamente teniendo un impacto en las comunidades, organizaciones y pueblos. Esta es una discusión permanente.

 

10) Conclusiones

Después de finalizado esta recorrido por la diversidad de manifestaciones que presenta la temática universidad y EIB (que no es lo mismo que Universidad y Pueblos Indígenas) son muchas las conclusiones posibles. Hemos ido presentando a lo largo del texto muchas de ellas, generales y particulares.

Nos queda concluir que no existe una política de educación superior específica para o desde los pueblos indígenas que se aplique en todo el sistema universitario. En efecto, la interculturalidad no es un criterio asumido o principio significativo de ordenamiento de las políticas nacionales o universitarias ni en el conjunto de los currículos de las diversas carreras de pregrado. Las principales acciones tienen que ver con los pueblos mayoritarios, mapuche y aymara, y son menores respecto de los otros pueblos; y el enfoque es más rural que urbano. Hay una cantidad de recursos importantes en aplicación por la vía de ayudas económicas estudiantiles (Becas de diverso tipo, entre  ellas la Indígena) que contribuye al acceso y permanencia en el sistema de los cada vez mayores contingentes de estudiantes indígenas que ingresan a la educación superior; sin embargo, aún no se alcanza una relación de participación proporcional entre población indígena y población estudiantil, menos cuando las políticas y programas de acción afirmativa -con algunas excepciones- no se han constituido en una tendencia consolidada, sino que  a juicio nuestro, considerando las características y  tendencias del sistema de educación superior, ello será cada vez más difícil. Existen algunos programas de acción afirmativa en algunas universidades, con financiamiento externo y aportes de las propias universidades que en sus evaluaciones iniciales son exitosos. La concentración de proyectos, acciones pedagógicas o culturales interculturales o de EIB, se produce en: las áreas de conocimiento de educación y ciencias sociales, universidades de regiones próximas a territorios indígenas, estatales y de Consejo de Rectores; en términos generales es el estado el que marca, directa o indirectamente,  por la vía de la definición de políticas (en Chile hay una alta valoración del sistema educacional y de la sociedad respecto del Ministerio de Educación) y de la distribución de recursos para el financiamiento del sistema, los lineamientos, límites y posibilidades del quehacer académico y formativo universitario. Se implementan procesos de producción y difusión de conocimientos que circulan en ámbitos restringidos a los académicos preocupados por la temática, que privilegian académicamente la investigación clásica (aquella que responde a los paradigmas cuantitativos o cualitativos pero que no son Investigación Acción Participativa). Desde el punto de vista de los gobiernos universitarios, la institucionalidad no favorece los procesos de participación interna afectando el ejercicio de decisiones por las organizaciones de estudiantes indígenas en modalidades institucionales. La lucha de los jóvenes por los Hogares ha catalizado parte de la demanda por educación superior, con resultados diferentes según la capacidad de movilización social entre mapuches y otros pueblos, pero que han sido concebidos bajo una lógica de formación de la identidad, condición para el aprendizaje, resistencia y recuperación cultural y apoyo al movimiento indígena mayor.

La EIB y la interculturalidad en las Universidades se mantiene ya sea por el esfuerzo disperso de algunos académicos, en algunas partes por la presión social interna de organizaciones estudiantiles y externa de la sociedad indígena local (incluidos los Hogares de Estudiantes Indígenas), por la respuesta universitaria a través de programas de acción afirmativa o de aprovechamiento de la ayuda estudiantil estatal, por  la opción de post-graduación que ofrecen algunos programas, o por una cierta inercia institucional de algunos institutos o instancias. Sin embargo, la presión del sistema de financiamiento asociado a indicadores que restringen los campos de investigación y publicaciones, la orientación generalizante y homogenizante de las políticas públicas, la falta de privilegio respecto de las Universidades estatales por el propio estado, la reorientación de la acción social estudiantil de las Universidades a las comunidades y organizaciones externas, el énfasis de la demanda indígena por temas territoriales y de desarrollo, entre otras, son condiciones que hacen mirar las tendencias a futuro con preocupación respecto de la interculturalidad y la EIB, salvo que sucedan hechos que modifiquen tendencias (como la forma que asuma la Ley de educación superior o los resultados de una nueva instancia creada por el estado para definir políticas y programas respecto de los pueblos indígenas: el Comisionado  Presidencial para Asuntos Indígenas).

Es importante que en la discusión de la Ley de educación superior se integre al menos como principio esta temática y el reconocimiento a que lo que indica la Ley Indígena y los Tratados Internacionales como derecho a la educación se extienda a las Universidades no sólo como derecho al acceso o permanencia, sino también a que el conocimiento de los pueblos que consideren pertinente, sea considerado en la formación general. Que la inter y multiculturalidad se asuma tanto en la docencia, como en la investigación  y en la política y gestión universitaria. Esto lleva también a una discusión sobre la docencia e investigación bajo la relación actual asimétrica y el camino hacia un diálogo intercultural de saberes de los paradigmas científicos dominantes en el sistema universitario y en las comunidades (no ha sido el tema de esta presentación pero es una cuestión de alta relevancia que queda sometido a discusión próxima).

Es necesario democratizar la gestión de las Universidades del Consejo de Rectores (estatales y privadas de interés público), considerando los aportes estatales (por tanto de la sociedad) a través del establecimiento de modalidades de participación tripartita que incluya criterios de diversidad y representación, a lo menos étnicas y de género. Esta es condición de éxito de cualquier posibilidad de desarrollo sustentable de políticas de equidad, calidad, pertinencia e interculturalidad por la posibilidad que ofrece de construir y controlar estamentalmente políticas y programas académicos, de gestión o de inversión.

Creemos que es importante que, entre los criterios que permiten determinar la acreditación de carreras de pre y postgrado, así como de Universidades, se incluya el criterio de programas de acción afirmativa y se considere particularmente la condición indígena. De igual modo, en los concursos de FDI a los que se presentan los estudiantes deben utilizarse criterios semejantes.

Hay una cuestión que aparece cada vez más crítica y es la de demostrar, a través de indicadores de evaluación verificables, que invertir y desarrollar programas de educación intercultural en la educación superior tiene efectivamente rentabilidad y consecuencias positivas en lo social, cultural, académico e incluso financiero. Que permite logros interculturales, formación integral, ampliación de campos y contenidos de conocimiento. Esta tarea de diseñar indicadores de evaluación de la EIB en educación superior es un desafío actual, condición de instalación de políticas y programas.

Los caminos por recorrer para alterar tendencias opuestas al desarrollo de la EIB en la Universidad estarán determinados por las definiciones institucionales y políticas del estado y de los gobiernos universitarios, por la demanda de educación superior que los movimientos indígenas realicen, y también por el carácter movilizador de los pueblos y estudiantes indígenas en alianzas con otros sectores estudiantiles (sociales, culturales y políticos), organizaciones de académicos y de funcionarios y docentes específicos.

 

11) Bibliografia

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Catriquir Colipan, Desiderio (2007): “Formando Profesores en Educación Intercultural Bilingüe en contexto mapunche: un modelo reflexivo de análisis”. En: Teresa Durán Pérez, Desiderio Catriquir Coilpan y Arturo Hernández Salles, Patrimonio Cultural Mapunche. Derechos Culturales y Patrimonio Educacional Mapunche. Volumen II, pp.227-246. Temuco: Editorial Universidad Católica de Temuco.

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Williamson, Guillermo (2006b) “Gobierno Universitario: democratización para una acción afirmativa más eficaz”. En: Pamela Díaz-Romero (edit.), Caminos para la Inclusión en la Educación Superior-Perú. pp. 293-320. Perú: Fundación Equitas/ Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

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Williamson, Guillermo (2008): “Formación Técnica de Jóvenes y Adultos Indígenas”. Revista Az, enero. México. Versión electrónica: http://www.revistaaz.com/

Williamson, Guillermo y Patricia Gómez (2004): “Gestión Participativa en Educación-Kelluwün”. En: Nerio Neirotti y Margarita Poggi, Evaluación de Proyectos de Desarrollo Educativo Local. Aprendiendo juntos en el proceso de autoevaluación. Serie de Publicaciones sobre la Iniciativa Comunidad de Aprendizaje Fundación W.K.Kellogg, pp.254-278. Buenos Aires: IIPE-UNESCO Sede Regional Buenos Aires.

 

 

 

* Recibido: febrero 2008. Aceptado: mayo 2008.

Este trabajo es parte del Proyecto DIUFRO 120512, “La Educación Intercultural Bilingüe en Chile: a diez años de la Ley Indígena”, financiado por la Universidad de La Frontera.

** Departamento de Educación, Universidad de La Frontera, Chile. E-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

1 PNUD (2005).

2 El resto en Centros de Formación Técnicas (CFTC): 91.077, e Institutos Profesionales (IPs): 153.993.

3 Diversos sistemas y modalidades de Becas, Crédito Solidario, Crédito CORFO (Corporación de Fomento) que se ofrecen a alumnos de los diversos sectores socio-económicos, siendo las becas prioritariamente para los más pobres y el crédito para los estratos superiores.

4 Consideraremos como indígena a aquellas personas que tienen a lo menos un apellido indígena o que cuentan con el reconocimiento de tal por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena-CONADI.

5 http://www.elmostrador.cl/modulos/noticias/constructor/noticia_new.asp?id_noticia=191259

6 Programa de Formación en Educación Intercultural Bilingüe para los Países Andinos.

7 www.mineduc.cl/biblio/documento/200708241018480.intercultural2005.doc#_Toc175376877

8 www.mineduc.cl/biblio/documento/200708241018480.intercultural2005.doc#_Toc175376877

9 www.mineduc.cl/biblio/documento/200708241018480.intercultural2005.doc#_Toc175376877

10 Esto es reforzado por la Profesora Aymara Sra. Mireya Yucra, quien nos señaló, en Cochabamba, Bolivia, que de tres generaciones de profesores EIB sólo el 5% estaría trabajando en aula, el resto en otras entidades (2006).

11 De comunas como Melipeuco, Villarrica, Tirua, Purén, Carahue, Teodoro Schmidt, Cunco, Cañete, Lautaro, Nueva Imperial, Lumaco, Temuco, Santiago

12 http://www.lpp-uerj.net/olped/cined/banco/versao_para_imprimir.asp?codnoticias=24538

13 El Programa fue coordinado, con gran compromiso, hasta el 2007 por Luis Enrique López.

14 Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ).

15 http://www.proeibandes.org

16 www.mineduc.cl/biblio/documento/200708241018480.intercultural2005.doc#_Toc175376877

17 Hay otras evaluaciones posteriores, a las que no hemos tenido acceso.

18 Son las de Geraldine Abarca, María Angélica Relmuan y Juan Carlos Mamani.

19 El investigador fue miembro del Consejo Directivo del PROEIB-Andes en representación de los Ministerios de Educación, participó de múltiples eventos organizados por el Programa, fue lector de tesis y miembro de comisiones de evaluación.

20 Información en las siguientes direcciones electrónicas: www.fundacionequitas.org; www.programabecas.org; http://isees.fundacionequitas.org

21 Que para estos efectos coordinaba con gran compromiso la Sra. María Amelia Palacios, por parte de la Fundación Ford en Chile, y que recientemente ha retornado a su patria, Perú.

22 Entrevista a Emilio Fernández Canque, académico de la Universidad de Tarapacá.

23 Financiado por la Unión Europea y el Gobierno de Chile. Consistía en un programa de desarrollo integral de comunidades que tenía un componente de educación intercultural.

24 http://www.vtteutem.cl/bajar/pueblos-plannegocios.pdf

25 www.ceip.cl

26 www.mineduc.cl/biblio/documento/200708241018480.intercultural2005.doc#_Toc175376877

27 http://investigacion.ulagos.cl/proyectos/muestra_proyectos.php?pagina=15&c_agno=&c_inv_resp=&c_fondo=&c_id_numero=&c_tipo=&c_concurso=&nuevos=&c_uni_ac

28 Su investigador principal asumió la coordinación nacional del PEIB-MINEDUC entre el año 2002 y 2003, coordinando la primera etapa del Programa Orígenes y recogiendo aprendizajes del Proyecto para la formulación de la política de EIB.

29 http://www.sociedadcivil.cl/nuevodiario/default.asp

30 www.ipm.org.br
Ver: Polo Nepso Chile, en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=F5iedxndVpc
Ver:  http://www.sociedadcivil.cl/nuevodiario/default.asp

31 Representante de la Fundación Ford, Sra. María Amelia Palacios.
http://www.ufro.cl/noticias/sep03/0809/inicio.html

32 http://www2.ufro.cl/servicios/menu_cont.php?cod_menu=2&sit=30

33 www.uta.cl/vrd/Fichas/Fund%20Ford%20Proy%20THAKHI.pdf

34 http://www.edusal.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=217&Itemid=0

35 www.origenes.cl

36 Sólo según indicadores de publicaciones ISI; Proyectos Fondecyt ganados; relación docentes Jornadas Completas Equivalentes/alumnos, etc.

37 Consejo Nacional de Control de Estupefacientes.

38 Fondo Nacional de Desarrollo de las Artes y Cultura.

39 http://www.conadi.cl/web/galeria8.htm

40 http://www.politicaspublicas.cl/politicaindigena/2007_MIDEPLAN_Matriz_seguimiento.pdf

41 Información extraída de Folleto de Invitación del Hogar Pelontuwe a la celebración de X Aniversario de Resistencia en la Ciudad de Temuco (25 de Mayo de 2007) y de testimonios orales recogidos en el mismo acto.

42 Fondo solidario de Crédito Universitario (Ley 19.287); Beca Bicentenario (ex MINEDUC); Beca Juan Gómez Millas; Beca para estudiantes destacados(as) que ingresen a Pedagogía; Beca para estudiantes hijos(as) de profesionales de la Educación; Beca Nuevo Milenio; Beca Presidente de la República; Crédito con Garantía Estatal (Ley 20.027); Beca Zonas Extremas; Beca Alimentación para Educación Superior; Beca Indígena; Crédito CORFO. (MINEDUC/Portal Ayudas Estudiantiles: www.mineduc.cl).

43 Requisitos para Educación Básica y Media: 1)Cursar desde el segundo ciclo de Enseñanza Básica (5º Básico). 2) Tener como mínimo nota promedio 5.0 en los niveles de Básica y Media.  3) Tener como mínimo una nota promedio de 4.5 en Educación Superior y nota 5.0 egresado de enseñanza Media. 4) Cursar estudios en Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales o Universidades reconocidas por el Ministerio de Educación, y en Centros Formadores de Personal de las F.F.A.A. y seguridad.

44 El total de M$ 3.901.500 corresponde a 8 millones 400 mil dólares aproximadamente y la beca por alumno de $ 545.840 corresponde U$ 1.166 dólares, ambas calculadas al 25.01.08. Este último valor representa aproximadamente la mitad del costo de una carrera de formación inicial promedio.